Aranjuez recupera una de sus estampas más emblemáticas. Tras casi un año de obras, el Jardín del Parterre vuelve a abrir al público con sus fuentes restauradas, nuevos ejemplares arbóreos y una imagen mucho más próxima a la concebida en tiempos de Felipe V.

La reapertura marca el final de una profunda intervención impulsada por Patrimonio Nacional para devolver al jardín su diseño barroco original del siglo XVIII. Inspirado en el modelo de Versalles y considerado uno de los escasos ejemplos de jardinería clásica francesa en España, el espacio ha sido restaurado a partir de planos históricos, documentos y representaciones de época que han permitido recuperar su trazado primitivo y gran parte del esplendor con el que fue concebido.

Un jardín diseñado para dialogar con el Palacio Real

La historia del Parterre se remonta a la época de Felipe V. Hacia 1725 se encargó al ingeniero Esteban Marchand el diseño de este jardín situado junto al Palacio Real de Aranjuez. Su composición geométrica, basada en la simetría y la uniformidad características del jardín francés, fue concebida como una transición entre el edificio palaciego y la ciudad, integrándose además en el singular paisaje formado por el río Tajo y el entorno urbano ribereño, una de las señas de identidad del Real Sitio de Aranjuez.

Con el paso de los siglos, el recinto sufrió numerosas transformaciones. Los cambios de gusto de distintas épocas, el abandono en algunos periodos y la introducción de nuevas especies vegetales acabaron alterando la lectura original del conjunto. La intervención reciente ha buscado precisamente revertir esa situación y recuperar la relación visual y estética entre el jardín y el palacio.

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Restauración de fuentes históricas y nueva vegetación

La actuación, financiada con cinco millones de euros procedentes de fondos europeos, ha permitido recuperar algunos de los elementos más emblemáticos del jardín de cara a su reapertura prevista para septiembre. Entre ellos sobresale la fuente de Hércules y Anteo, una de las piezas más reconocibles del Parterre, que ha sido objeto de una restauración integral para reparar sus sistemas hidráulicos, impermeabilizar el estanque y devolver su esplendor al conjunto escultórico.

La recuperación no se ha limitado a la fuente de Hércules y Anteo. También han sido restauradas la fuente de Ceres, situada en el centro del jardín, y las fuentes de las Nereidas, cuyas esculturas vuelven a mostrar el característico tono rojo cobrizo que tuvieron originalmente. La renovación paisajística se completa con la plantación de 126 nuevos tilos, seleccionados por su mejor adaptación al clima de Aranjuez, así como con la conservación y reubicación de ejemplares históricos para reforzar la imagen del jardín sin renunciar a su legado botánico.

La fuente de Hércules y Anteo, uno de los elementos más emblemáticos. (Ayuntamiento de Aranjuez)

Una pieza clave del Paisaje Cultural de Aranjuez

La recuperación del Parterre refuerza además el atractivo del Paisaje Cultural de Aranjuez, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2001. Este jardín forma parte de un conjunto único donde palacios, fuentes, canales, huertas históricas y espacios verdes creados para la Corona conviven a orillas del Tajo, configurando uno de los paisajes históricos más singulares y mejor conservados de España.

Junto a la restauración del jardín y sus fuentes, Patrimonio Nacional desarrolla una aplicación móvil que permitirá recorrer el Parterre con información detallada sobre su historia, las esculturas, las especies vegetales y las distintas transformaciones que ha experimentado a lo largo de los siglos. La herramienta aspira a convertir la visita en una experiencia más completa y a acercar al público el valor de uno de los jardines históricos más importantes de España.