La presencia del Papa León XIV en el Congreso de los Diputados ha dejado una imagen poco habitual en la política española: Gobierno, PP, Vox y el resto de grupos escuchando en la misma sesión un discurso centrado en la inmigración, la paz, la justicia social y la necesidad de rebajar la polarización. La intervención del pontífice también ha provocado la reacción de Gabriel Rufián, que ha señalado directamente a la derecha por sus aplausos en la Cámara.

El líder de ERC en el Congreso ha comentado el discurso de León XIV después de que el Papa defendiera una “acogida respetuosa” de las personas migrantes y reclamara una respuesta internacional ante lo que definió como un drama que interpela a la conciencia de las naciones.

Su mensaje apuntaba a la contradicción que, a su juicio, se produce cuando partidos conservadores aplauden en sede parlamentaria a un pontífice que defiende posiciones que después chocan con algunos de sus discursos políticos. En esa línea, Rufián escribió: “PP y VOX le han aplaudido durante 10' un discurso al Papa que abuchean y vetan en el Congreso hace 7 años. Como resumen de la cosa”.

El mensaje del Papa sobre la inmigración

Durante su intervención ante las Cortes Generales, León XIV volvió a situar la inmigración en el centro de su discurso. “El trágico drama migratorio interpela hoy la conciencia de las naciones y el fundamento ético del orden internacional”, afirmó el pontífice, antes de señalar que esta realidad no puede reducirse a una lectura “puramente demográfica o económica”.

El Papa defendió que la discriminación por origen nacional, étnico, religioso, lingüístico, económico o social vulnera “gravemente el principio universal de la igual dignidad de todos los seres humanos”. También reclamó actuar sobre las causas de la migración y no limitarse a la “mera gestión de flujos”, además de reforzar la prevención, el rescate y la asistencia a las víctimas. En esa parte de su discurso, León XIV dejó otra idea que conectó con el debate político español: “Ninguna nación puede afrontar por sí sola un desafío de esta magnitud”. El pontífice pidió que las fronteras dejen de ser lugares de abandono y puedan convertirse en espacios de protección.

Tras la intervención, Alberto Núñez Feijóo afirmó estar de acuerdo “de la A a la Z” con el discurso del Papa en el Congreso. Santiago Abascal, por su parte, dijo apoyar el discurso del pontífice, aunque introdujo un matiz sobre la política migratoria. El líder de Vox sostuvo que “hay que diferenciarlo de la realidad” y afirmó que quiere para España “la política migratoria del Vaticano”.