El eclipse solar del 12 de agosto de 2026 será uno de los acontecimientos astronómicos más fotografiados en España. Sin embargo, captarlo con el móvil no será tan sencillo como hacer una foto más de un paisaje. Una práctica inadecuada puede dañar la cámara y poner en riesgo la salud ocular si se observa el fenómeno sin gafas de protección.

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) alerta de la necesidad de actuar con prudencia: «No debemos olvidar el riesgo que entraña tanto para las personas, como para los equipos fotográficos esta práctica, y por consiguiente, deben extremarse las precauciones». Un teléfono está preparado para captar escenas en las que aparece el Sol, pero la intensa radiación de un eclipse puede afectar al sensor.

Por esa razón, es necesario un filtro específico colocado delante de los objetivos del dispositivo y usar gafas solares homologadas para la persona. Observar la imagen que muestra la pantalla del teléfono no supone el mismo peligro que mirar directamente al Sol, ya que el panel no amplifica la luz ni emite un brillo capaz de causar ese tipo de lesión ocular. El riesgo aparece al apartar la mirada del dispositivo y observar el eclipse sin la protección correspondiente.

Colocar un filtro solar delante de la cámara

El primer paso consiste en cubrir el objetivo con un filtro solar específico. Este accesorio reduce la luz que alcanza el sensor y permite captar la silueta del Sol sin que la imagen quede completamente saturada.

Entre las alternativas recogidas por el IGN figura la lámina Mylar, que debe instalarse delante de la apertura del objetivo. El organismo también menciona el filtro Ha, empleado para fotografiar la cromosfera solar y registrar manifestaciones de actividad como las fulguraciones. El filtro debe estar colocado antes de orientar el iPhone o el teléfono Android hacia el eclipse. Apuntar durante demasiado tiempo sin esta barrera puede dañar o quemar el sensor por la intensidad de la luz.

Sujetar el teléfono con un trípode

Sostener el móvil con las manos puede provocar movimientos y dejar la fotografía borrosa. Para ganar estabilidad, el IGN aconseja acoplar el equipo a un trípode. Este soporte facilita mantener el encuadre y reduce las vibraciones al capturar la imagen. Permite preparar la toma sin sujetar constantemente el dispositivo mientras permanece orientado hacia el cielo.

Configurar la cámara del teléfono

El IGN recomienda utilizar cámaras que permitan controlar el tiempo de exposición, la sensibilidad ISO y la apertura. Las cámaras réflex cuentan con estas opciones, aunque algunos móviles y aplicaciones también ofrecen ajustes manuales. Para evitar que la fotografía quede saturada, es necesario emplear una sensibilidad ISO baja, una apertura cerrada y un tiempo de exposición corto.

Antes de disparar, hay que comprobar en la pantalla que el contorno del Sol se distingue con claridad. Si aparece como una mancha demasiado brillante y sin detalles, será necesario reducir la exposición mediante los controles disponibles en la cámara. El Sol se verá pequeño al fotografiarlo con la cámara principal del móvil. Un teleobjetivo óptico puede aumentar su tamaño, pero deberá estar igualmente protegido con un filtro solar. El zoom digital, en cambio, solo recorta y amplía la imagen, por lo que no permite recuperar detalles que el sensor no haya captado.

Según el IGN, para obtener una imagen razonablemente grande del Sol se utilizan focales de entre 400 y 1.500 milímetros. Cuanto mayor sea la distancia focal, más grande aparecerá el disco solar y más detalles podrán apreciarse con el equipo adecuado. En el caso de un teléfono, el resultado dependerá de las prestaciones de su cámara y de los accesorios empleados.

Ensayar antes del 12 de agosto

Conviene practicar previamente la colocación del filtro, el uso del trípode y los controles de exposición. También habrá que cargar la batería, liberar espacio de almacenamiento y limpiar con cuidado las lentes antes de cubrirlas.

El visualizador del IGN permite consultar los horarios y el porcentaje de oscurecimiento previsto en cada localidad. Llegar con tiempo al punto elegido facilitará encontrar un horizonte despejado y montar el equipo antes de que comience el fenómeno. Además, ante los numerosos desplazamientos por carretera que se esperan, conviene planificar el trayecto y acudir con antelación.