Japón ha creado una cabina de refrigeración para personas concebida para aliviar los efectos del calor extremo entre trabajadores expuestos a altas temperaturas. La estructura, denominada Do Hiemon Box, funciona como una pequeña cámara fría portátil y permite recuperar el confort térmico sin instalar complejos sistemas de climatización. Aunque ha sido presentada popularmente como una "nevera para humanos", sus fabricantes sitúan los primeros efectos perceptibles después de unos cinco minutos de uso.
El dispositivo ha sido desarrollado por SDRS, una empresa especializada en máquinas expendedoras refrigeradas, junto con el proveedor industrial Trusco Nakayama. Ambas compañías han aprovechado tecnologías ya existentes destinadas a conservar productos a baja temperatura y las han adaptado a un espacio donde una persona puede sentarse durante una pausa. Su objetivo es ofrecer una zona de recuperación rápida en obras, fábricas, almacenes, eventos al aire libre e instalaciones públicas.
La cabina mide alrededor de dos metros de alto, 94 cm de ancho y 1,19 metros de profundidad. Su exterior está construido en acero inoxidable, mientras que las paredes interiores incorporan una capa gruesa de aislamiento para mantener estable la temperatura. Además, dispone de una puerta transparente de material acrílico que se cierra mediante imanes y puede empujarse desde dentro para facilitar una salida rápida.
Frío dirigido al cuerpo
Dentro de la Do Hiemon Box, el usuario se sienta frente a una corriente de aire que sale desde la pared posterior a unos 5 °C. El flujo se dirige principalmente hacia el cuello, los hombros y la cabeza, zonas especialmente sensibles durante una exposición prolongada al calor. Mientras tanto, la temperatura general de la cabina se mantiene cerca de los 15 °C y puede regularse mediante un panel de control.
Según las empresas responsables, una permanencia aproximada de 10 minutos puede reducir suficientemente la temperatura corporal para ayudar a prevenir las primeras señales de agotamiento térmico. El sistema no mantiene su máxima potencia de forma indefinida, ya que reduce automáticamente la intensidad de refrigeración después de unos 20 minutos. Esta función busca evitar un enfriamiento excesivo durante pausas prolongadas.
Uso sencillo y bajo consumo
Uno de sus principales atractivos es que puede conectarse a una toma convencional mediante un cable resistente a la lluvia de casi tres metros. Incluso cuando la temperatura exterior alcanza los 35 °C, el equipo consume alrededor de 0,51 kWh, aproximadamente la mitad que determinados sistemas de refrigeración localizada. SDRS calcula un coste de funcionamiento cercano a 16 yenes por hora, es decir, menos de 1 céntimo de euro.
Adiós a sudar: este invento de Sony se coloca en la nuca y te alivia el calor en veranoR. B.Se trata de un dispositivo portátil que se coloca en el cuello y regula la temperatura corporal. De hecho, también puede utilizarse para obtener calor en invierno
La cabina incorpora ruedas bloqueables, iluminación led, un ventilador para eliminar la condensación y protección IPX3 frente a la lluvia ligera. Puede soportar usuarios de hasta unos 150 kg y se comercializa desde 1,5 millones de yenes antes de impuestos. Una unidad ya ha sido instalada en el vestíbulo del Ayuntamiento de Maebashi, donde los ciudadanos pueden utilizarla durante episodios de calor extremo.