Australia se ha convertido en uno de los destinos preferidos por muchos jóvenes que buscan trabajar, ahorrar dinero y vivir una experiencia en el extranjero. Entre los testimonios que circulan en redes sociales destaca el de Joaquín, quien trabaja moviendo contenedores de basura en edificios residenciales un día a la semana.
Su jornada comienza en la oficina de la empresa, donde recibe un coche y una lista con los lugares que debe visitar. A partir de ahí, recorre diferentes edificios para sacar los contenedores correspondientes o devolverlos al interior cuando ya han sido vaciados por el servicio de recogida.
Aunque su empleo puede parecerse al de un basurero, Joaquín aclara que su función no consiste exactamente en recoger residuos. Su tarea principal es mover los contenedores unos metros, aunque reconoce que algunos recorridos resultan más duros cuando hay cuestas o los depósitos están llenos y pesan demasiado.
A pesar de esas dificultades puntuales, considera que se trata de un trabajo llevadero. “Hago todos los ‘breaks’ que quiero y disfruto de unas vistas increíbles a lo largo del recorrido”, explica. Además, asegura que pasa buena parte del tiempo dentro del coche, con aire acondicionado y escuchando música.
Por una jornada semanal de ocho horas, Joaquín afirma que cobra 211 dólares australianos netos, una cantidad equivalente a unos 128 euros. Si realiza cuatro jornadas al mes, sus ingresos rondarían los 512 euros, siempre según las cifras que él mismo comparte en su vídeo.
El joven insiste en que no pretende idealizar la experiencia, sino mostrar la variedad de empleos sencillos que pueden encontrarse en Australia. También señala que para realizar este trabajo no es necesario hablar inglés, aunque advierte de que emigrar implica aceptar en ocasiones tareas difíciles o empleos que probablemente no se harían en el país de origen.