Bertrand Russell, filósofo británico y Premio Nobel de Literatura en 1950, dejó una reflexión sobre la ciencia y la política que sigue invitando al debate: “Los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible. Los políticos por hacer imposible lo posible”. Una frase que cuestiona cómo se utiliza el conocimiento y el poder.

El pensamiento de Russell plantea una diferencia entre quienes trabajan para ampliar las posibilidades humanas y quienes, desde las instituciones, pueden terminar limitándolas. Mientras la ciencia busca respuestas a problemas que parecían irresolubles, la política no siempre consigue transformar esas oportunidades en mejoras reales.

Viktor Frankl, neurólogo, psiquiatra y filósofo, sobre superar los problemas de la vida: “El factor decisivo es la decisión, la libertad de elección”C.M.La vida puede tener sentido incluso cuando no es fácil, incluso cuando no es justa

Sin embargo, la reflexión no tiene por qué interpretarse como un rechazo absoluto a los políticos, sino como una crítica a las decisiones que convierten lo sencillo en complicado. Al fin y al cabo, disponer de los medios necesarios para solucionar un problema no garantiza que exista voluntad para hacerlo.

Russell cuestiona si los obstáculos para avanzar son las limitaciones propias

La reflexión de Russell sobre la ciencia y el poder político

Lo interesante de esta frase es que enfrenta dos maneras de entender el progreso. Por un lado, los científicos parten de la curiosidad, cuestionan los límites establecidos y buscan nuevas soluciones.

Hildegarda de Bingen, filósofa medieval: "El entendimiento se halla en el alma como el verdor de las ramas"Alexandra BenitoFascinante figura de la cultura en la Edad Media, más allá de su labor eclesiástica, fue compositora musical, escritora, botánica, curandera y madre de la cerveza moderna

Por otro, quienes ejercen el poder deben tomar decisiones que afectan a la sociedad, aunque sus intereses y prioridades pueden obstaculizar aquello que ya resulta técnicamente posible. Así, Russell invita a preguntarse si los mayores obstáculos para avanzar son realmente las limitaciones propias o las barreras que uno mismo construye.

Byung-Chul Han, filósofo: "La inteligencia artificial no es más que una gigantesca calculadora que carece del aura del conocimiento y que no inspira respeto alguno"C.M.La inteligencia artificial es capaz de procesar enormes cantidades de información, responder preguntas y realizar tareas que hasta hace poco parecían reservadas a las personas. Byung-Chul

Esta reflexión también permite pensar en la responsabilidad que acompaña al conocimiento. La ciencia puede abrir caminos, pero necesita decisiones colectivas para que sus descubrimientos se traduzcan en bienestar. Quizá ahí resida la enseñanza más interesante de Russell: el verdadero progreso no consiste únicamente en conseguir lo que antes parecía imposible, sino también en evitar que las propias decisiones impidan aprovechar lo que ya está al alcance.